lunes, 11 de febrero de 2013

El Dictamen

Revolviendo cuadernos, encontré estas anotaciones de alguna lectura del i-ching en la casa estrella amarilla con mi amigo Fer.  Por algún inexplicable motivo, me parecieron justas para ser compartidas en este momento.

--- ---       17. Tui Chen (Sui)
-------       El seguimiento
-------       lago-sereno
--- ---       trueno-sustantivo
--- ---       (la sucesión)-la descendencia
-------

Es propicia la perseverancia, saber adaptarse. ¿Cómo es el movimiento?

No importa la condición, sino la perseverancia. En otoño la electricidad descansa en la tierra, tiempos de oscuridad y reposo. No malgastes tus fuerzas en falsas exigencias.

Las líneas:
1- Adaptación con ideas firmes. Salir del precinto
2- Cautela. No se puede tener todo.
3- Perseverar en las conexiones. Distinguir lo verdadero de lo momentáneo.
4- Libertad del ego.
5- Ventura. Seguir la estrella orientadora.
6- Adhesión. Compromiso. Presentación ante la montaña occidental.

No tolera viejos prejuicios.
Lo firme se coloca por debajo de lo blando.
Sentido del tiempo del seguimiento.
Para que las cosas le sigan a una, primero se debe seguir a las cosas con rectitud.
-la noche- entre el trueno y el lago

Descanso, una nueva acción.

1- Salir de la puerta en el trato crea obras, no se pierde una a si misma.
2- No se puede estar con ambos al mismo tiempo.
3- Adherirse a lo fuerte para perder lo débil, no pueden estar al mismo tiempo. Constancia.
4- La perseverancia trae desventura, el seguimiento implica éxito.
(lo fuerte se haya al final del camino)
5- Seguir la sabiduría.
6- Firme adhesión. Hacia arriba se encuentra el fin. La montaña occidental.






viernes, 18 de enero de 2013

SLM

- Para ti es fácil - resopló, con calma, como si fuera una mañana cualquiera
- No le hables así - intervino Ella, y una pizca de su rostro se oscureció, sombra de su molestia. Siempre menguaba cuando algo la molestaba
- Tranquila - Y con esa simple palabra, ella volvió su rostro y volvió a llenarse de luz. Nadie podía hacerlo tan fácilmente como Él, y el primero volvió a resoplar en silencio, pero se le escapó una brisa al hacerlo.
- ¿Por qué soplas ahora, Mar? - Y el Mar siguió sin decir palabra. ¿Cómo explicárselo a Ella, que con solo voltear al Sol era feliz?
- Ustedes son livianos -
- Nunca entiendo nada de lo que haces, señor Mar, menos de lo que dices - reflexionó el Sol. Era verdad. Y era porque la seguía a Ella, no a ese gigante que nunca se aventuraba a conocerlo, al menos no íntimamente.
- Yo, en cambio, aprecio tus haceres. Aunque no estoy segura de tus palabras. ¿Por qué es fácil? -
- Yo soy la sal de los cuerpos. Mientras ustedes se miran entre sí, reciben los sueños de las personas. Yo cargo sus penas, yo lavo sus lágrimas. A veces los muerdo mientras me devoran. Los veo nacer en Tierra, y muchos yacen conmigo, tal vez para siempre, tal vez para un rato. Y estamos juntos, pero también  estamos solos. Se me parecen, creo. Cuando yo muera creo que me voy a ir a donde van ellos, también - la Luna volteó y mostró su lado malvado, con una sonrisa de oreja a oreja pero muy delgada
- Nosotros no estamos solos. Sol siempre me sonríe -
- Cuando eres creciente no me gustas - mintió el Mar. Siempre la miraba sonreír, pero nunca le había sonreído a él. Los pocos momentos que tenían a solas, sin el molesto gigantón exhibiendo sus cabellos, Ella se tapaba la cara de amargura.
- No entiendo de humanos. A mi me gustan los árboles - acotó, y una parte del Mar se revolvió con un tifón, pero ninguno de los dos astros pareció notarlo. Claro que le gustaban los estúpidos árboles. Eran otro grupo de idiotas que se la pasan mirándolo embobecidos.
Pero los ántropos eran interesantes para el oceánico. Cambiantes, amantes, lagrimeantes. Le gustaba pensar que cada uno de ellos llevaba un pedazo suyo dentro, que los acompañaba en sus tristezas, a cambio de también tenerlo de testigos de grandes alegrías y de amores galopantes. Eran diferentes. Y, como él, estaban solos. Y la Luna que insistía en ir de acá para allá, y Mar la seguía queriendo abrazarla. Pero Ella danza con la Tierra y le sonríe al Sol.

Cuando llueve, Mar quiere ser humano, y quiere que la Luna sea humana. Así podría susurrarle espuma, tocarla con sus corrientes más cálidas, acariciar su cabellera blanca y abrazarla dentro de una utopía, de esas que se comparten, que nunca terminan, incluso cuando terminan. Y cuando la besara, la lluvia sería salada.

Deben ser las penas de las personas, que de una forma u otra, crean un almapersona. Pero el Mar calla, sopla, y rompe en las costas, como una mañana cualquiera.

domingo, 6 de enero de 2013

Se acabaron las excusas, las anclas, los pozos y las utopías. Basta de pasadizos, de secretos y sobre todo, de máscaras. Ya no se me estruja el estómago, ni me sube la sangre a la cara, soy más libre que nunca y planeo serlo aún más. Ya puedo sentir la brisa. Cuánto tiempo me tomó entender que no estoy solo, que nunca lo estuve, que no me falta una parte de mi alma. No todo encaja, somos redondos, y no todo es para todos. Tal vez el tiempo me sorprenda, o no. Hay que ver más allá, hay que no sólo saber si no también ejercer.
Te extraño a vos, y también a él, y también a ella, y también me extraño un poco a mí Pero no se puede elevarse si dejar el suelo atrás, y ya de tanto polvo no veo bien.

Libre

Feliz

Sin nada

Así que con todo

lunes, 31 de diciembre de 2012

hacia el 2013


Siempre escribo acerca de mis años, muchas veces les he puesto colores, tuve uno rojo, otro azul, otro naranja... y asi sigue. Este año sin embargo ha sido indefinible, colorido por defecto, a veces un poco sombrío también.. pero sin duda un año de crecimiento extremo.
Podría decir que este año ha sido un año árbol. Varios anillos y cortezas que se suman a este tronco, a esta vida, raíces que se extienden lentamente siguiendo el sentir de la lluvia, flores que mataron tristezas y flores que se multiplicaron en mi piel, la desnudez del invierno que dejó a la intemperie un infinito de recuerdos, huellas tatuadas en el corazón, un rastro de algo que ya no está pero sigue vivo, semillas que nacieron luchando contra toda dureza del mundo, un amor que me graba su nombre en mis cortezas como un niño travieso.
Como buen árbol he crecido, casi imperceptible a la vista del ojo distraído, pero lo he hecho.
Como árbol he cambiado de colores con las estaciones,
                        he nadado en la lluvia y en los besos
                            he dado frutos
                              he dejado al viento mis semillas, encontrando en algún eco del viento
                              caminos que me acercaron personas, historias, espacios, sueños

Como árbol he aprendido a escuchar el canto de los pájaros, y a separarlo del sonido de las ciudades.

Escribo con mi savia el paso de los tiempos a mi alrededor, sangro letras de sentidos y sabores, de días serenos, de huecos en el corazón que se hacen gotas en la almohada y de zambullidas ciegas al disfrute de la vida. Como árbol he vivido a merced del clima, pero siempre firme en mi raíz, siempre volando con mis hojas.

Como árbol también abrace otros árboles, compartí mis frutos y probé los de otros territorios. También supe cómo engañar la quietud y poder vagar por la tierra, sin necesidad de talarme a mi misma. Como árbol agradezco a todas las personas que se sentaron a mi sombra, que me contaron historias, que me abrazaron: gracias.

Agradezco al río
   al amor
      a las bellas personas
a la fiesta
     a los viajes
a mis amigxs y a quienes cruzan por mis raíces sin pararse a charlar también

a mi familia, siempre

al sol, a la alegría, y una vez más, a los sueños.



Pueden leer años anteriores acá:

2011/12

2010/11

2009/10

lunes, 19 de noviembre de 2012

Alas(1)

¿De dónde sale todo este aire? Nunca había soplado tan fuerte el viento, pero en realidad no en mi mente. Creo que siempre estuvo arrasando almas, pero sin abrir las alas no se puede sentir su empuje, su caricia sensual y devoradora. Hacia delante, no puede haber otra forma, no hay que volver atrás.

Debe ser completamente normal que estén tirando tan fuerte las raíces, haciéndome sufrir cada vez más dolor en mis piernas a medida que los tiempos se juntan, se acercan, se vuelven reales.

>¡Auch!<

confesión/ tres



Decido contarlo todo.
Decir que traigo el río,
el bosque, la montaña.
Aquí y ahora,
porque ahora pero no aquí
el río me está trayendo.


I

Porqué
este abismo incomprensible
en mi corazón…
           ¿cómo hago para dejarlo ir?

llorar, llorar, llorar, llorar, llorar, llorar, llorar
                                          hasta que
                                                  mis
                                                     lágrimas
                                                              sean
                                                                      nubes…

¿Por qué duele tanto el amor?

Placer
Dolor
Amor
ES TODO
TAN parecido


II

si todo esto que
me aprieta el pecho
fuera a parar a otro lugar
¿a dónde estaría ahora?

no pretendo comprender
pero tampoco
hundirme sin sentido
¿estaré alucinando?
¿seré yo la que te abraza
en mi cama?
¿seremos nosotros?


Ahora vuelvo.
Descubro lo frágil
de la mente,
la fortaleza de mi
piel sobre tu piel.

“¿Cómo será tu piel
sobre mi piel
cardo o ceniza?
¿Cómo será?”


III

Conservar por un rato
la sonrisa, la sorpresa.
Conservar el llanto adentro
de un frasco o de un helecho:
sólo para humedecer la piel
en los días de sequía.

Reír de nada, reír como niña
o como rana, reír a llantos.
Separar un poco los hombros
de la cabeza, o de la silla:
bailar más seguido en el supermercado
y cantar más fuerte en la calle.

Volver en bici, volar, llorar
sentir la prisa del viento y
pedalear un poco más despacio.
Viajar. La cabeza en un globo.

Creer siempre que voy a encontrarte
a la vuelta de la esquina,
aunque sepa que estás lejos,
creer, y sonreír siempre antes de girar.




viernes, 16 de noviembre de 2012

"Quiero tiempo pero tiempo no apurado"



dolor
de no poder entenderme
o no entender las cosas

dolor de no poder diferenciar entre una y otra


vibrante/así estamos


placer de poder sentir el sol y el amor con el mismo cuerpo
o de tener un abrazo cuando me despierto
de poder dormir la siesta en el parque
placer



martes, 18 de septiembre de 2012

Llueve dentro de mí... (soy tierra)


Llueve dentro de mí,
como una canción eterna
alegre, saltarina
como las gotas que invaden el cemento
                                que revuelven la tierra
                                                          el pasto
Llueve y canto
porque crezco de adentro
a cada paso, extiendo
como un tronco, mis raíces infinitas y retorcidas
                                  mis dedos al cielo
                                          ojos desde las venas
sabias/savias
las gotas
se dispersan,
chocan, estallan

verdes, azules, naranjas

la primavera no
esperará más
sus flores
me estalla en la piel

que tiembla y siente, baila

Dentro de mí, la lluvia
eternidad hecha voz
chisporroteante
como el cemento que se parte
                             dentro de mi cabeza
                                                  (soy tierra)

Canto y lluevo
desde adentro me desperezo
extiendo cada segundo
como el tiempo que me agrega anillos
                                                   imperceptiblemente
                                                           sangre de la vida:
savia/sabia.



lunes, 13 de agosto de 2012

Creo que, con el tiempo y con mi forma de ser, dejé de buscarte. Me aburrí de intermedios, me cansé de miradas, me cansé de esperanzas. Me cansé de verte en cada corte de pelo, me cansé de escucharte en las canciones, estoy harto de verte reflejada en tantos rostros. Me cansé, también, de creer encontrarte. Desde que recuerdo, sos un utopía, una utopía estúpida por cierto. Sos un consejo, una musa inspiradora de imbéciles y un poema dedicado a las abandonados. Y yo, tratando de escapar de mi yo animal, a la bestia dentro mío que me gusta llamar Búho, me terminé por abandonar a mí mismo. Dejo atrás tanto de yo que ya me olvido quién soy. Y lo peor de todo es que esto no me resulta relevante. Te puse nombre, caras y sentidos(porque duele confesar que también sentidos). Y, al final, estoy justo donde comencé. Sería lógico culpar a las personas que se cruzaron en mi camino, mejor aún y más preciso al fenómeno llamado sociedad, pero incluso tratando de ignorar a mi Yobúho, sé que son pésimas excusas. No tiene mucho caso culparme a mí mismo, porque reinventarme ya es cosa del pasado y no me motiva. Con suerte, no lo va a hacer nunca más, al menos con las contemplaciones que estuve manejando hasta ahora. Se ve que vivimos en un mundo donde estas cosas pasan todos los días, donde mis sentimientos son simplemente un poco más de polvo en el potente viento que sopla entre los ántropos. Hoy en día, otra alma despedazada, sin ánimos de seguir hacia donde siente, donde siempre siente, es simplemente otro orejón del tarro. Sacá número, me dice el Cosmos. Vos, sobre todas las cosas, me estás empezando a molestar. La última vez que creí verte, fue dobleamarga, hoy más que nunca. No sé si te necesito porque nunca te tuve, o porque sos el capricho adolescente que mi cuerpo se niega a dejar atrás. Pero ya me aburriste, los sueños son sueños. Es rídiculo pensar que un ántropo que nunca existió aparezca porque sí. Es rídiculo pensar tantas cosas cuando pienso en vos... La fe mueve montañas. La ausencia de fe debe olvidarlas por completo. Al fin y al cabo, no existís... Porque nunca te conocí, porque no te conozco ahora y porque sin fe no creo conocerte tampoco. Odio que todo sea tan gris. Perdón, por personas como mi querida Oveja, como Humo, como mi vecina favorita, como el señor Cui, u otras personas que sin duda buscarían palabras para contradecirme. Pero Yoántropo se carcome para olvidarse, y no puede ser tan malo
¿Y qué me queda por concluir? ¿Qué la única forma de cambiar esto, es cambiarme a mi mismo? ¿Así de amargo es el mundo que me rodea?



>Anotado, volver a tratar el tema en breve<

domingo, 12 de agosto de 2012

Piel nocturna


Piel convertida en noche
cáscaras de mandarina
y mates,
              amigas que preguntan
              sueños que despiertan

nacen, desaparecen…
                 
                         y llueve.

La piel blanqueada
por los días adentro
y los remedios

perforándome

Llegaste en el momento preciso
corazón/río
a la noche sin estrellas

aunque la lluvia ya se detiene,
                 te me escapaste
                 de adentro. Chau.

abrazo tu espalda estrellada
y es como si abrazara la montaña

siento
           el río
                       debajo
de nosotros, hace ruido, corre

y el tiempo se me pasa entre los libros.

Te invito a pasar, amor
a navegar en contra de la corriente
que nace
                de mi pecho blanco,
que huye de la tormenta.

Mi piel convertida en noche
siente, siente el calor, escucha

por extraño que me parezca

el sonido de tus ríos, el temblor
en la montaña.